Recuerdo del estreno del Salmo 121 de Joan Martínez Colás el 27 de marzo de 2011 en la Basílica de la Sagrada Família de Barcelona.

Piqueras, Guadalajara. 5 de agosto de 2026

Hoy es un día muy especial. Uno de nuestros más estrechos colaboradores ha tenido una pérdida familiar devastadora. Desde la lejanía, uno no puede dejar de pensar en los momentos compartidos a lo largo de tantos años. Sirva de homenaje este humilde escrito para poner en valor a todas las personas que dedican una parte importante de su tiempo a crear realidades complicadas como las que tienen que ver con el mundo del arte y, especialmente, con la música y la creación musical.

El 27 de marzo de 2011 tuvimos el honor de ser los encargados de poner la música en una celebración eucarística muy importante. Se trataba de una misa de la Pastoral Familiar de Barcelona y sabíamos que mucha gente vendría a esta celebración. El lugar donde se celebró fue la Basílica de la Sagrada Família de Barcelona.

El 10 de junio pasado, el mundo quedó maravillado por la belleza excepcional del templo de Gaudí. Con la consagración de la torre de Jesús por parte de León XIV se culminaba una gran parte del proyecto del genial arquitecto catalán. Pero el 7 de noviembre del año 2010, Benedicto XVI había consagrado el templo en un acto de repercusión internacional.

Cuatro meses después de la visita de Benedicto XVI, se nos ofreció la posibilidad de participar en la liturgia del 27 de marzo de 2011. Como todo gran acontecimiento, la preparación fue compleja y minuciosa. Más aún cuando la intención mía y de Laia era convertir ese momento en un gran acto participativo, abierto a personas no solo de Barcelona, sino de toda la provincia, e incluso de toda Catalunya.

Organizarlo fue un gran reto, saldado con muy buena nota. No cada día se actúa ante más de cinco mil personas que abarrotaban la basílica. A tal efecto compuse un canto de entrada basado en el texto del Salmo 121 «Laetatus sum in eo quod dixirunt mihi…» (¡Qué alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor!). Después pudimos cantar otros fragmentos de música sacra y todos los participantes -de Tarragona, Alfarràs (Lleida), Girona, Terrassa, Barcelona, Badalona, etc.- se llevaron en el corazón una experiencia única.

Este recuerdo podría desvanecerse en nuestra frágil memoria a no ser por personas como Daniel Rodríguez, que dedicó toda su habilidad, tenacidad, esfuerzo y cariño en grabar el evento y dejar para la posteridad el momento en que se estrenó la primera obra en la Basílica de la Sagrada Família de Barcelona.

Muchas gracias a todos los que lo hicieron posible, y hoy, especialmente a nuestro querido Dani (Arpador para los amigos) a quien siempre estaremos agradecidos. Un fuerte abrazo, amigo.

Joan Martínez Colás

https://music.youtube.com/watch?v=BfqZvtG9SLg